El Fraude de la Canasta Básica: Cómo se Ocultan la Pobreza y los Bajos Salarios
La Canasta Básica de Alimentos (CBA) se presenta como el estándar que define si una familia puede cubrir sus necesidades mínimas. Sin embargo, este instrumento no mide la calidad nutricional de la alimentación ni garantiza un nivel de vida digno. En realidad, la CBA es utilizada como una herramienta para subestimar los niveles de pobreza e indigencia y justificar salarios de miseria.
La Trampa de la Canasta Básica
Hoy en Argentina coexisten distintas formas de
desnutrición, especialmente la infantil, también podemos encontrar, sobrepeso,
obesidad con enfermedades crónicas en la vida adulta.
Este panorama está relacionado con carencias nutricionales
tempranas como (anemia, desnutrición y retraso crónico de crecimiento) y a su
vez tenemos las originadas por los excesos (sobrepeso y obesidad) que tienen su
impacto en enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardiovasculares,
entre otras.
Un niño puede tener retraso de crecimiento en
altura, sufrir desnutrición crónica, estar anémico, con déficit de vitamina A y
aun así, presentar sobrepeso u obesidad.
En este patrón nutricional (sobrepeso y
obesidad), se encuentra la mitad del total de adultos del país. Afectando,
además, a la cuarta parte de los adolescentes y al 10 % de los niños.
Canasta básica de alimento o canasta
básica de engaño?
La canasta básica de alimentos, se ha
establecido como la medida para saber si una persona tiene lo que necesita para
su supervivencia en términos calóricos y nutricionales, por ende, es un punto
de referencia para establecer los ingresos mínimos que debe tener una familia.
Esto está presente incluso, en el valor del
salario, como un valor de referencia y para calcular los índices de pobreza e
indigencia.
El concepto de canasta básica de alimentos
(CBA) se encuentra bastante difundido en la población, pero son muy pocos
quienes realmente conocen su significado, su conformación y utilización.
La CBA es, en realidad, un instrumento teórico
que, una vez definido o conformado, se utiliza para establecer la línea de
indigencia, un umbral de pobreza extrema equivalente al precio total de la CBA.
Cuando a la línea de indigencia (valor de la
CBA) se le suman los demás gastos básicos, mínimos no alimentarios, se define
la línea de pobreza, Así podemos observar, que tenemos una canasta que termina
siendo el punto de referencia para los cálculos de los ingresos de una familia,
pero también para el cálculo de un salario mínimo.
¿Qué sucedería si la canasta básica de
alimentos para una familia tipo fuera de 15000000 pesos? ¿Cuánto debería ser el
salario mínimo?
Se tendría que multiplicar x 3 el salario medio actual y ¿Qué pasaría con los índices de pobreza e indigencia si una
canasta de alimentos para la correcta nutrición y la buena salud de una familia
tuviesen ese costo? El 90% de las familias del país serian pobres.
Hoy la canasta está compuesta en su
mayoría con hidratos de carbono, a su vez, una parte de los alimentos que
figuran en la canasta han perdido todo su valor nutricional por nuevos procesos
de industrialización.
Comer sano le cuesta a una familia el doble
que la canasta básica oficial
Lo detectó un estudio de la UBA.
Una familia que quiera comer de manera
saludable hoy necesita casi el doble de dinero que lo que gastaría si limitara
su compra a los productos de la canasta básica.
La gran diferencia es que en la Canasta
Saludable, dos tercios (66%) de las calorías diarias provienen de alimentos
considerados de "alta calidad nutricional" por los expertos, como
lácteos, vegetales frescos, legumbres, cereales integrales, etc. Mientras que en
el combo oficial, armado según los hábitos de una población con una tasa de
sobrepeso del 57%, sólo un tercio (33%) de las calorías diarias surge de
estos alimentos.
Otros datos surgen de un estudio que realizó
el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (Cepea),
que dirige el nutricionista Sergio Britos. El relevamiento fue encargado por la
firma Bunge y Born.
El estudio analizó el costo de una canasta
saludable, en consonancia con las nuevas guías alimentarias de la Argentina. Se
elaboró sobre la base de una dieta de 2000 calorías, y se analizó el consumo de
distintos alimentos en el hogar. Al compararlos con las guías alimentarias y
las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, se determinó cuáles
eran las principales brechas alimentarias del país, lo que significa, la
diferencia entre los alimentos que consumimos y los que deberíamos comer.
Los resultados aportaron que comemos un 60%
menos de las hortalizas y frutas que las necesarias para una dieta saludable y
equilibrada. También un 40% menos del consumo ideal de lácteos. En
contraposición, el exceso en la ingestión de azúcares y panificados es del
120%.
Según apunta Britos, la calidad de la dieta
promedio argentina es la mitad de lo que podría ser en términos saludables. Se
llega a esta conclusión por dos caminos: al analizar las brechas alimentarias
se encuentra que la calidad promedio de la dieta argentina es inferior a la
mitad del estándar mundial, al ubicarse en el puesto 45 sobre 100. El estudio
también midió un "puntaje nutricional" que cuantifica, la relación
entre nutrientes esenciales y críticos. El puntaje alcanzado, consiste en la
mitad del valor del modelo de dieta saludable.
Cómo es hoy la mesa de los argentinos
Exceso de calorías malas
Poca variedad
Dos de cada tres calorías consumidas se
derivan de la ingestión de pan, harinas, aceites, carnes, azúcares y bebidas azucaradas.
Sólo una de cada tres viene de otro grupo alimentario, como lácteos, frutas y
verduras.
FUENTE : DIARIO LA NACION
La preponderancia de hidratos en la
composición de la canasta básica de alimentos y sus consecuencias:
Un estudio internacional PURE, realizado entre
más de 135.000 pacientes de 18 países -incluido Argentina-, y publicado en la
revista médica The Lance
A través de un seguimiento de la dieta de
personas de ámbitos urbanos y rurales de entre 35 y 70 años de edad por más de
7 años, la investigación halló que en las poblaciones donde los hidratos de
carbono representan más de las tres cuartas partes de la dieta, la mortalidad
es 28% superior que en el resto.
Existe una diferencia de precios entre
alimentos de alta y baja calidad nutricional; cada caloría de los alimentos de
alta calidad nutricional, en promedio cuesta casi un 50% más que los de mínima
calidad nutricional. El diferencial de precios es inversamente proporcional a
las brechas de consumo en alimentos: los más caros, de buena calidad
nutricional, son los menos consumidos (hortalizas, frutas, lácteos).
Las diferencias entre una canasta básica y una
canasta saludable pueden medirse no solo por la variedad sino también por el
precio. Comer sano cuesta hasta el doble de lo que sale comprar los productos
incluidos en la denominada Canasta Básica Alimentaria
Un estudio del Centro de Estudios sobre Políticas
y Economía de Alimentación asegura que el concepto de la Canasta Básica
Alimentaria (CBA) no alcanza para medir los problemas vinculados a la
alimentación sino que la referencia debe ubicarse en las “recomendaciones de
ingesta de nutrientes esenciales, los límites máximos de aquellos que son
críticos y la variedad (de alimentos y bebidas) que promueven las guías
alimentarias”, indica el trabajo, firmado por Sergio Britos.
“Hoy los ejes dominantes de la problemática
actual son la elevada prevalencia de obesidad y la baja calidad nutricional de
la alimentación”.
Lo que trae como consecuencias enfermedades,
problemas en el desarrollo físico, incluso problemas en el aprendizaje y
cognitivos.
Comer para estar bien
Según explica la nutricionista salteña Carolina
Cornejo Diez (MP 205), una alimentación o dieta equilibrada es aquella que
incluye una variedad suficiente de alimentos en las cantidades adecuadas, en
función a las características de cada persona (edad, situación fisiológica,
sexo, composición corporal), de su estilo de vida (activo- sedentario) y que
pueda garantizar que se cubran los requerimientos de energía y nutrientes que
nuestro organismo necesita para mantener un buen estado de salud y bienestar.
"Los nutrientes son las sustancias que utiliza nuestro organismo para
poder vivir y se encuentran repartidas en los alimentos cumpliendo diferentes
funciones:
- Conseguir energía para funciones vitales de
nuestro organismo y su mantenimiento y desarrollo: hidratos de carbono simples
(azúcares) y complejos (almidón), grasas y lípidos
- Formar y mantener órganos y tejidos:
proteínas de origen animal y vegetal
- Regular todos los procesos que tienen lugar
en nuestro organismo: vitaminas y minerales
"En Argentina se observó que se consume
al menos un 50% menos de verduras y frutas de lo que requiere una dieta
saludable y 40% menos de consumo de lácteos, excediendo el consumo de carne
vacuna, azúcares y panificados", agrega Cornejo Diez. "La mayor parte
de energía proviene de los panificados, harinas, aceites, azúcares y bebidas
azucaradas. Los líquidos consumidos por niños en edad escolar son mayormente
bebidas azucaradas observando poca ingesta de agua y hay escasa variedad en el
consumo de frutas y verduras", observa.
. El precio de una canasta saludable de
alimentos (CSA) seria una una mejor referencia para fijar el ingreso de una
persona o una familia , ya que por su propia composición la CSA integra todas
las recomendaciones de ingesta de nutrientes esenciales, los límites máximos de
aquellos que son críticos y la variedad (de alimentos y bebidas) que promueven
las guías alimentarias.
En este análisis, no está contemplada, que
muchos de los alimentos de mejor calidad nutricional en nuestro país están
contaminados con agrotóxicos como lo muestra los resultados de los controles
realizados en la Argentina por el SENASA en 38 alimentos, entre los años 2011 y
2016, surge que se detectaron 65 agrotóxicos. El 49 % de los agrotóxicos
detectados (32 sobre 65) conforma el grupo de agentes CANCERÍGENOS, considerados
así, en razón de evidencias científicas. A esto tenemos que agregar la
producción de alimentos con semillas transgénicas o carnes y lácteos cargados
de hormonas que aportan a desequilibrios orgánicos y disrupciones digestivas
Para establecer una canasta saludable de
alimentos libre de contaminantes producida de manera orgánica, un trabajador
debería tener tres veces más ingresos que aquellos que se establecen, tomando
como referencia la canasta básica de alimentos actual.
Por esta razón denunciamos que estamos
frente a un fraude que el régimen capitalista utiliza para disfrazar las cifras
de indigencia, Pobreza y la canasta familiar lo que permite así, abaratar aún
más el salario de los trabajadores.

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